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Gráficamente el juego luce espectacular, de lo mejorcito visto en Wii. Lo que más destaca son sin duda sus escenarios, unido a la iluminación producida por la linterna y las sombras que proyecta su luz, generan un aspecto visual tan atractivo como terrorífico . Aunque pequeñas en su mayoría, nos encontramos con salas cargadas de gran detalle, tanto a nivel de geometría como de texturas. Aquí querríamos destacar el buen acabado de estas últimas, haciendo que sean perfectamente legibles todos los carteles que abundan en el juego (además de permitirnos apreciar todos los detalles de los objetos). También hemos de decir que la ambientación está muy lograda, con escenarios que ponen los pelos de punta, aunque quizás no llegan al nivel de otros juegos de la saga (aunque al factor psicológico ayuda el hecho de saber que estamos a salvo casi todo el tiempo). En la parte de las pesadillas el escenario se congela con un efecto bastante interesante, aunque seguimos prefiriendo el efecto de los anteriores Silent Hill, pues creemos que era mucho más terrorífico.
Por otra parte, los personajes no salen tan bien parados si los comparamos con los escenarios, pero aún así tienen un modelado bastante cuidado y unas animaciones muy buenas. Quizás la principal pega la ponen los modelos de los enemigos, que son bastante escasos (y encima la mayoría de estos modelos no los veremos hasta que no avancemos hasta un punto determinado). Y debemos destacar de nuevo la iluminación y sombreado, tanto de los escenarios como de los personajes, pues está francamente conseguida y ayuda muchísimo a meternos en el juego.
El apartado sonoro cumple sin problemas. Por una parte nos encontramos con unas melodías inquietantes y de calidad que nos pondrán los pelos de punta más de una vez. Los efectos de sonido también acompañan y son bastante variados, aunque no destacan especialmente en el juego, quedando en un segundo plano. Por último, nos encontramos con un buen doblaje (en inglés) en el que todas las voces encajan muy bien con los personajes a los que representan.
El juego se divide en dos partes totalmente diferenciadas. Por una parte tenemos la parte de exploración en la que debemos ir avanzando por escenarios prácticamente vacíos (y desolados) mientras buscamos el camino y de vez en cuando, debemos detenernos para encontrar una llave que abra una puerta cerrada. En estos momentos podremos buscar también “ecos”, restos de vivencias que han ocurrido en ese lugar. Así, cuando nos acercamos a uno de estos ecos, nuestro teléfono móvil (del que hablaremos más adelante) empezará a sufrir interferencias hasta que nos acercamos lo suficiente, momento en el que seremos testigos de una especie de polstergeist (totalmente inofensivo para nuestro personaje) y recibiremos un mensaje, ya sea de voz o escrito, que reflejará lo vivido en ese lugar.
Otra forma de ponernos en contacto con ese mundo será a través de nuestra cámara de fotos, y es que si la usamos en los lugares adecuados, podremos tomar una instantánea de un espíritu (y recibir a continuación un mensaje). Encontrar estos ecos es interesante y hace más llevadero el desarrollo de las partes de investigación, que puede llegar a resultar aburrido en ciertos momentos, aunque se echa en falta que su aparición no sea más constante, ya que hay ciertos períodos durante el juego en los que no hacen acto de presencia.
Estas fases de exploración son interesantes y al principio nos resultarán bastante terroríficas gracias a su gran ambientación. Lamentablemente pronto nos daremos cuenta de que durante estas partes no correremos ningún peligro, ya que no habrá enemigos ni ninguna forma de que muramos o suframos daño. Es cierto que esto hace que podamos centrarnos más en recorrer los escenarios y disfrutar de la calidad de su ambientación, pero acaba resultando algo aburrido, ya que al final todo consiste en avanzar, encontrar algunos objetos como llaves (cuya localización suele ser bastante evidente y estar muy cerca de la puerta que abre) y solucionar algún puzle. Estos últimos, debemos decir que son bastante interesantes, aunque muy escasos. Corre mientras puedas
La otra gran parte del juego transcurre en el modo pesadilla, en el cual el mundo se congelará y seremos perseguidos incansablemente por unas desagradables criaturas con forma femenina. En estas pantallas el escenario se deformará, y aunque seremos capaces de reconocer ciertos lugares por los que hemos pasado previamente, lo cierto es que no siempre se mantendrá la estructura, por lo que tendremos que acabar improvisando. Y desde luego que será algo vital, ya que no podremos dejar de correr o nos alcanzarán nuestras perseguidoras. En estas partes deberemos correr todo lo que podamos, tirando estanterías y otros objetos para que obstaculicen y frenen a nuestros enemigos para así tener tiempo para huir por las puertas que nos lleven hasta la salida de la pesadilla. Los caminos que podremos tomar, tanto puertas, como salientes en los que engancharnos o huecos por los que pasar estarán marcados en azul para que podamos distinguirlos rápidamente, aunque eso no evita la sensación de laberinto que nos causarán estas zonas.
El hecho de que no podamos vencer a nuestros enemigos y que nuestra última alternativa sea huir (no tendremos armas con las que defendernos) hacen que estas fases sean bastante agobiantes. Esto se ve reforzado por el hecho de que si nos atrapan, deberemos sacudir el mando con fuerza en la dirección en la que nos han cogido, simulando así una fuerte sacudida con el brazo. Lo cierto es que tendremos que marcar bastante el movimiento con el mando de Wii, por lo que realmente sentiremos el agobio y la sensación de tener que quitarnos de encima a las criaturas. Aunque en nuestra primera visita al mundo de las pesadillas huir es lo único que tendremos que hacer, pronto veremos como los desarrolladores han incluido ciertos puzles en este modo. Cuando esto ocurra, nos encontraremos con una sala protegida (no podrán entrar nuestros enemigos) en la que se planteará el puzle y o bien lo solucionamos ahí mismo o bien deberemos volver atrás (tratando de no ser atrapados por las criaturas) para encontrar lo que necesitamos. Esto hace que haya un poco más de variedad en estas partes y que el juego no esté tan dualizado (exploración y puzles por una parte y sólo huir por la otra).
Antes hemos comentado el teléfono móvil como parte importante del juego, y es que será un protagonista más del juego. Aparte de permitirnos encontrar los “ecos” y recibir los mensajes correspondientes, nos será vital para solucionar ciertos puzles o, simplemente, para hablar con los personajes a los que conozcamos durante la aventura (aunque sinceramente, esto no sirve de mucho). Además, el móvil incorporará un GPS que nos permitirá localizarnos y saber como llegar a nuestro destino, y que será una pieza importante en el modo pesadilla (aunque el hecho de no poder correr y tener el mapa abierto a la vez hará que lo mejor sea aprendernos la ruta). Toda la interfaz del juego está integrada con el móvil, lo que hace que la ambientación no se pierda en ningún momento.
En la época de la primera PlayStation se puso de moda el género de los juegos de miedo, siendo el primero de los títulos conocidos Resident Evil, un juego en el que la tensión venía por parte de zombis que poblaban una mansión llena de trampas. En ese juego, el miedo estaba más basado en sustos y en la escasez de munición, por lo que muchos recibieron con los brazos abiertos a otra saga que ofrecía un terror más psicológico: Silent Hill. El primer juego de la saga, también para la primera consola de Sony, nos ponía en la piel de un padre que, yendo de viaje con su hija de siete años, sufría un accidente y perdía el sentido. Al depertar descubría que su hija no estaba y debía internarse en el terrorífico pueblo de Silent Hill, que guardaba monstruos y una historia con más de un giro argumental.En aquel juego podíamos enfrentarnos a criaturas grotescas a las que nos adelantábamos gracias al sonido que hacía una vieja radio que encontrábamos. De esta forma, el estar pendientes de este aparato era parte de la tensión del juego, pues muchas veces sabíamos que ahí había un enemigo, pero no podíamos verlo. Otro detalle muy importante del juego y que repetiría en posteriores títulos de la saga (además del pueblo en sí) era la dimensión pesadilla, una dimensión alternativa en la que el entorno que nos rodeaba cambiaba como si nos encontrásemos en el mismísimo infierno. Ahora, algo más de diez años después, nos llega por parte de la gente de Climax (desarrolladores de Silent Hill Origins) una reinterpretación de la primera parte de la saga, con la que comparte ciertos elementos, aunque intenta innovar.La misma historia, distinto desarrolloLa historia del juego comienza en el mismo sitio que el original: Harry Mason sufre un accidente cerca de Silent Hill. Cuando recobra el conocimiento descubre que su hija Cheryl ha desaparecido y decide adentrarse en la ciudad para buscarla. En su camino se encontrará con distintos personajes, algunos que parecen querer ayudarnos y otros que nos harán replantearnos muchas cosas, y un mundo helado en el que unas extrañas criaturas tratarán de atraparlo. Entre medias de la historia, y como novedad del juego, tendremos unas sesiones con un psiquiatra que tratará de descifrar que se encuentra detrás de nosotros. Para ello nos harán una serie de cuestionarios que tratarán de descifrar nuestro perfil y de paso tendrán ciertas repercusiones en el desarrollo del juego. En general la historia es bastante interesante y con un giro final que nos dejará bastante sorprendidos.
Silent Hill Shattered Memories es un videojuego de Climax Group en desarrollo para Wii, PlayStation 2 y PlayStation Portable que seguirá un argumento similar al original con el protagonista Harry Mason en busca de su hija, Cheryl en el misterioso pueblo de Silent Hill, después de su desaparición luego de un accidente en coche. La serie Silent Hill siempre ha sido conocida por marcar a cada uno de sus jugadores con un terror psicológico difícil de emular y esa misma filosofía se ve reflejada en el último título de la serie, Silent Hill: Shattered Memories, exclusivo para Wii. Éste es el segundo Silent Hill desarrollado fuera de Konami, así que es otra prueba para los desarrolladores a cargo, quienes en este caso han decidido hacer un título más arraigado a las raíces de la serie. Shattered Memories es en parte una historia original y, en otra, una reimaginación del primer título salido en 1999.Como en el juego original, Harry Mason (el personaje principal) pierde a su hija, Cheryl, luego de un accidente que lo deja varado en Silent Hill sin manera de comunicarse con el mundo exterior. Pero la diferencia principal es que la historia no está contada en el presente, sino en algún momento futuro donde Harry se encuentra con un psicólogo relatando los hechos. Aquí es donde entran en juego las pruebas psicológicas. A lo largo de la historia, el psicólogo le pedirá a Harry que complete algunas pruebas, que dictarán la manera que suceden ciertos hechos del juego. Muchas de las preguntas pueden ser muy personales, lo que hace las pruebas aún más cautivantes.
Los controles son cencillos, solo que con la interaccion del wii se hace un poco complicado pero le da emocion estos son los controles en general:*a:grita el nombree de su hija "cheryl"´.*b:Utiliza un zoom en la pantalla para ver mas lejos o ver los objetos mas de cerca.*+:Prende o apaga la linterna que te permite ver en la noche oscura*-: Harry ve su celular que tiene muchos usos, ente ellos ver los mensajes que te llegaron, llamar a contactosd o a numeros que te encuentras por el camino y tambien tomar fotos.Esos son los controles que mas se utilizan en el juego ademas de la interaccion +con el mando del wii